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Con el nuevo curso de ruso, Babbel, el sistema de aprendizaje de idiomas en línea, ofrece por primera vez un idioma sin el alfabeto latino. A menudo, las letras cirílicas son el primer gran obstáculo para quien quiere aprender ruso. Babbel ha solucionado esta dificultad con la ayuda de una tabla de transliteración que integra de forma temática todo el alfabeto cirílico en el nuevo curso de ruso para principiantes. Los diálogos que se basan en situaciones cotidianas como, por ejemplo, saludar a alguien o ir a comer a un restaurante, ofrecen al usuario la oportunidad de poder usar de inmediato esos conocimientos elementales en ruso.

Con 275 millones de hablantes, el ruso es la séptima lengua más hablada del mundo. Así pues, no es de extrañar que el ruso encabezara la lista de los nuevos idiomas de aprendizaje más demandados en Babbel. Para cumplir los deseos de nuestros usuarios, el equipo de Babbel empezó hace meses con la creación del primer curso de ruso para principiantes. Para ello, el equipo, compuesto por lingüistas especializados, hablantes nativos y diseñadores de producto, tuvo que enfrentarse a diferentes retos: ¿Cómo se puede aprender un alfabeto cirílico con un teclado latino? ¿Cómo se pueden enseñar las letras de modo que puedan usarse en un contexto de diálogo?

Barbara Baisi, Project Manager de Babbel para el ruso: “Para nosotros fue muy importante poder enseñar de forma contextual el alfabeto cirílico con sus 33 letras, para que el usuario pudiese asimilar las primeras palabras y llegar a formular algunas frases en cualquier situación de la vida cuotidiana. Además, siempre llevamos a cabo tests entre los usuarios hasta la última etapa de elaboración del curso, para poder asegurarnos de que realizar el curso mediante un teclado con un alfabeto latino fuera fácil y a la vez motivador”. El curso de Babbel ha solucionado la cuestión del teclado con la ayuda de una tabla de transliteración, donde algunas letras o combinaciones de letras del alfabeto latino corresponden a determinados caracteres cirílicos (p. ej. a = a, n = н y ya = я). Para los usuarios de las aplicaciones de Babbel es aun más fácil ya que les aparecerá un teclado cirílico en su smartphone o tableta.

Cuando se aprende el ruso, se puede apreciar que este idioma tiene algunas características en común con otras lenguas románicas y germánicas. Aunque el alfabeto latino y el cirílico se diferencian a simple vista, hay por lo menos seis letras que se parecen (A, E, K, M, O, T). Además, algunas palabras que provienen de las lenguas románicas se adaptaron en el ruso y viceversa: en español se conoce la palabra “katiuska” o “balalaica”, así como en ruso también existen las palabras “café” o “luna”. Otra característica muy práctica: a diferencia de otras lenguas, como el alemán, por ejemplo, en ruso no existen los artículos masculino, femenino y neutro.

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